Dr. Julio César Caione

juliocaione@lab9dejulio.com.ar

Revisamos los principales conceptos del Carbunclo bacteridiano ante los brotes presentados en el partido de Carlos Casares.

La enfermedad es causada por una bacteria, el Bacillus anthracis, que produce alta mortalidad en los rumiantes y se transmite de los animales al hombre. Esta bacteria origina toxinas sumamente potentes que son responsables de los efectos debilitantes, causando una alta tasa de mortalidad. Aunque la mayor parte de mamíferos son sensibles, es una enfermedad típica de los rumiantes y del hombre.

El carbunclo bacteridiano no se transmite por lo general entre animales ni entre personas. En contacto con el oxígeno, la bacteria produce esporas sumamente resistentes que sobreviven durante años en el suelo, la lana o el pelo de los animales infectados. Las esporas pueden penetrar en el cuerpo de un animal por ingestión o inhalación o a través de heridas en la piel, allí germinan y causan la enfermedad. Como la sangre de los animales infectados no siempre se coagula, el animal puede sangrar a través de los orificios corporales y los insectos pueden transmitir la bacteria a otros animales. Sin embargo, la infección de los animales se produce en general por la ingestión de esporas que se encuentran en el suelo o en los pastos. Los carnívoros pueden adquirir la infección si consumen la carne de un animal infectado.

El hombre se contagia cuando se manipulan animales enfermos o sus restos. Existen tres formas: al consumir carne de animales enfermos, carbunclo digestivo, al inhalar esporos dispersos en el medio ambiente carbunclo respiratorio, o por penetración de estos a través de heridas en la piel, picaduras de tábanos, carbunclo dérmico o grano malo.

El período de incubación en bovinos es de 20 días y no existe evidencia científica de que los animales transmitan esta enfermedad antes de la aparición de los primeros signos clínicos y patológicos de la misma.

Es frecuente encontrar rumiantes muertos sin que se haya presentado ningún signo de enfermedad. En esta forma aguda de la enfermedad puede haber fiebre alta, temblores musculares y dificultad para respirar justo antes del colapso y muerte del animal. La sangre sin coagular puede exudar por los orificios corporales y no siempre se observa la rigidez post mortem.

Los caballos, o en ocasiones los rumiantes, pueden presentar trastornos digestivos, cólico, fiebre, depresión y a veces hinchazón. Estos síntomas pueden durar cuatro días hasta conducir a la muerte.

El carbunclo bacteridiano se diagnostica con un examen de sangre o de otros tejidos como bazo para detectar la presencia de la bacteria. Para tomar muestras se procederá con mucho cuidado a fin de evitar la contaminación del medio y de prevenir la exposición del hombre a la bacteria. Las muestras de sangre de cadáveres relativamente frescos contienen un gran número de B. anthracis, observables al microscopio, que se pueden cultivar y aislar en el laboratorio. Ante la sospecha se recomienda extraer sangre de la vena yugular y un hueso largo sin la necesidad de abrir el cadáver.

Medidas de prevención

Debido a que los esporos son la forma de resistencia de la bacteria en el ambiente, donde puede sobrevivir por más de 50 años, se recomienda la vacunación anual del ganado, como también el uso de guantes para las tareas de campo y no compartir los cuchillos que se emplean para los trabajos con los de la vivienda. Se recomienda no manipular animales con signos de estar enfermos o muertos.

Es esencial eliminar de modo adecuado los animales muertos, el cadáver no debe ser abierto ya que la exposición al oxígeno permitirá que se formen las esporas.

Los establecimientos en que se manifieste la enfermedad se pondrán en cuarentena hasta que se haya vacunado la totalidad de los animales sensibles y eliminado todos los cadáveres, de preferencia por entierro a profundidad con cal viva (OIE). También se puede utilizar el tapado controlado con cubierta plástica y la aspersión con Formol al 5% durante 240 / 260 días (Manual de procedimiento de la Dirección Provincial de Ganadería del Ministerio Asuntos Agrarios). La limpieza y la desinfección son tan importantes como el control de insectos y roedores.

Aunque la terapia con antibiótico sea bastante eficaz contra el carbunclo bacteridiano, el curso clínico suele ser tan rápido que a veces no es posible tratar a los animales afectados. La detección oportuna de los focos, la puesta en cuarentena de los establecimientos afectados, la destrucción de los animales enfermos y fómites, y la implementación de procedimientos sanitarios adecuados garantizan el control de la enfermedad.

Para más información técnica y reglamentaria del Ministerio de Agroindustria de la provincia de Buenos Aires, click aquí.

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