Referentes de la actividad privada y del Senasa, discutieron sobre la vacuna RB51 contra la brucelosis bovina en las Jornadas Taurus de Reproducción Bovina.

Las 11° Jornadas de Reproducción Bovina que organiza Taurus este año tuvieron de todo. Así es, el encuentro que tuvo lugar a inicios de septiembre en la UCA de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires recibió a cientos de veterinarios, quienes profundizaron sus conocimientos sobre herramientas y estrategias para una reproducción eficiente y debatieron sobre la vacuna RB51 contra brucelosis bovina.

Además de las charlas y paneles en los cuales nos introduciremos a continuación, uno de los acontecimientos destacados de la reunión fue la entrega del Premio Revista Taurus Edición 2023 al Dr. Giovanni Gnemmi, en reconocimiento a los aportes realizados por este profesional italiano al desarrollo del diagnóstico ultrasonográfico en reproducción bovina en la Argentina.

“Es una justa distinción para quien ha formado a una innumerable cantidad de colegas en el uso de esta herramienta durante 20 años”, aseguró el organizador de la jornada, MV Sergio Marcantonio, en diálogo con MOTIVAR.

Brucelosis y la vacuna RB51

El referente del Programa de Brucelosis bovina del Senasa, Jorge Hart, abordó la historia de la aprobación de esta vacuna en Argentina y repasó las controversias en relación con la utilización a esta cepa RB51, lo que ha resultado en la suspensión, tiempo atrás, de su uso en el país.

Esta controversia ha estado marcada por una serie de hitos que abarcan desde su introducción hace más de 30 años, hasta los debates actuales sobre su efectividad y su eventual reincorporación.

“Si bien en la actualidad, los objetivos del plan sanitario ganadero se centran en el diagnóstico a través de las DOES, la posibilidad de utilizar otros inmunógenos sigue siendo un tema pendiente de discusión“

En la década del 90, la cepa RB51 emergió como un posible avance en el campo de la inmunización del ganado frente a la brucelosis, con la ventaja principal de no inducir anticuerpos detectables en las pruebas clásicas; incluso en los estudios iniciales realizados sobre esta vacuna se mencionaba como superior en términos de protección a la cepa 19.

Su autorización en Argentina fue inicialmente provisoria, en cumplimiento con la normativa vigente en el momento y pendiente de demostrar su eficacia para obtener la autorización definitiva. Los estudios se llevaron a cabo por parte de Senasa y el laboratorio responsable de su comercialización en el país.

El estudio fue realizado en términos de reemplazo de la cepa 19, lo que estaba en acuerdo respecto al uso que se proponía para la vacuna en aquel momento. “Finalmente se encontró que en comparación con la cepa 19, la RB51 no exhibía la misma eficacia como vacuna”, destacó Hart en su presentación. Este hallazgo condujo en 2002 a la decisión de revocar la autorización previsional de uso de la cepa RB51 en Argentina.

Este paso marcó un hito en el debate sobre la efectividad y sentó las bases hasta hoy para futuras consideraciones.

Más allá de esto, Jorge Hart destacó que la controversia sobre el uso de cepas rugosas como la RB51 no se limitó a Argentina, y explicó que la OMSA ha registrado en su manual terrestre las consideraciones en torno a esta cepa.

Entre los puntos destacados como complejos se encuentran: la bibliografía conflictiva, las condiciones de uso, los contextos epidemiológicos en los cuales es aplicada, la excreción en leche, los abortos que puede ocasionar en hembras gestantes y sus implicancias en la salud pública por tratarse de una cepa resistente a Rifampicina, antibiótico de elección para tratar la brucelosis humana.

En los años posteriores, las solicitudes para la autorización de uso de la RB51 en Argentina se realizaron ya no como reemplazo de la cepa 19, sino como vacunación de hembras adultas y complemento a esta última. Este enfoque reabrió el debate sobre si, en este contexto, la cepa RB51 podría volver a ser utilizada.

La Resolución N°67/2019 incorporó la posibilidad de agregar al plan otras vacunas aprobadas, lo que añadió un elemento de su posible utilización.

Durante el 2019, Senasa realizó una revisión exhaustiva del tema, lo que resultó en la formación de una mesa técnica para evaluar la posible reincorporación de la RB51 en el marco del plan. Sin embargo, las opiniones divergentes persistieron.

En ese trabajo de la mesa técnica, se planteó la realización de un ensayo para evaluar estas circunstancias evaluando el posible efecto booster y justificar su uso en complemento de la cepa 19.

“El laboratorio que realizó la presentación de la RB51 y la solicitud de uso rechazó la propuesta y el tema no volvió a tratarse”, indicó Hart en su resumen. Y agregó: “Si bien en la actualidad, los objetivos del plan sanitario ganadero se centran en el diagnóstico a través de las Determinaciones Obligatorias de Estatus Sanitario (DOES), la posibilidad de utilizar otros inmunógenos sigue siendo un tema pendiente de discusión”.

¿El resumen? Se ha conformado nuevamente la subcomisión técnica, para retomar el tema con todos los sectores interesados y evaluar su utilización.

A su turno, Luis Samartino compartió conceptos clave vinculados al control de la enfermedad, incluyendo la vacunación. Allí, explicó que hoy la vacuna RB51 se emplea en la mayoría de los países de América Latina, como Paraguay, Bolivia, Brasil, Ecuador, donde se usa en diversas combinaciones con cepa 19.

“Por ejemplo, en Paraguay es obligatoria la vacunación de las terneras con cepa 19 y se revacuna en forma obligatoria al momento del servicio a todas las hembras con RB51; en cambio en Costa Rica, Chile y Uruguay, la RB51 es la única vacuna empleada actualmente”, describió.

En relación al resultado de las pruebas de eficacia realizados a esta vacuna en Argentina en la década del 90, el profesional señaló en su resumen que “este experimento contradice otros realizados tanto en Estados Unidos, como en Venezuela o Brasil, donde los resultados indicaron que “la protección fue similar con ambas vacunas, con la ventaja de que con la cepa RB51 se puede revacunar de acuerdo con las características propias de cada programa (situación epidemiológica)”.

“Es esperable que, tras tantos años de utilización de esta vacuna en diversos países, pueda finalmente incorporarse al Programa Nacional”, agregó Samartino.

Y concluyó: “No deberíamos privarnos de utilizar esta herramienta (RB51) en nuestros rodeos, reglamentando su correcto uso, lo que nos permitiría incrementar el control, bajar la prevalencia y en un futuro erradicar la enfermedad”.

Programas regionales

A su turno, el MV Fernando Paolicchi explicó que desde 1996, la cepa RB51 de B. abortus es la vacuna oficial en muchos países para la prevención de la brucelosis en el ganado bovino. “La eficacia de la cepa RB51 en comparación con la protección inducida por la cepa 19 en el ganado bovino, es muy similar”, puntualizó en su resumen, destacando que cada país utiliza métodos ligeramente diferentes en su administración.

Además, dejó en claro que la vacunación es imprescindible para el control de la brucelosis bovina. “Deben aplicarse métodos de control y manejo que complementen el programa sanitario, como lo es el serodiagnóstico y la rápida segregación y eliminación de los animales positivos a la faena y el descarte biocontenido de los abortos”.

Y agregó: “Todo animal que está incubando la enfermedad, pero resulta seronegativo cuando es vacunado con la cepa RB51, se tornará positivo en algún momento post-vacunación. Sin embargo, la seropositividad no es la causa de la vacunación con RB51, sino por el contrario es que, al estar previamente infectado, el uso de la vacuna no modificará el estatus de la enfermedad”.

Según el profesional, el uso estratégico de la vacuna RB51, como complemento de cepa 19 dentro de la campaña de control de la brucelosis, contribuiría al éxito de la disminución de la prevalencia de la enfermedad.

Fuente

MOTIVAR

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