Dr. Julio César Caione

juliocaione@lab9dejulio.com.ar

Dra. Daniel Andreoli

dandreoli@lab9dejulio.com.ar

La Mancha o Carbunclo sintomático es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Clostridium chauvoei, que afecta a bovinos entre los 6 meses y los dos años, ocasionalmente se observa también en ovinos. No es esperable en vacas adultas que han recibido sucesivas vacunaciones contra C. chauvoei.

La infección se produce principalmente por la ingestión de pasto o agua contaminados con esporos de C. chauvoei. La puerta de entrada de la infección es por los dientes en erupción o heridas en las encías. En los ovinos es originada casi siempre a partir de una infección de heridas en esquila, descole, parto, o después de una vacunación). (1)

Patogenia

Las esporas presentes en el ambiente ingresan a los animales por vía oral, pueden continuar de esta forma o germinar en tracto intestinal eliminándose por materia fecal para repetir su ciclo. Otras son transportadas por los macrófagos que las trasladan al hígado y al músculo estriado donde permanecen latentes hasta encontrar un ambiente propicio para que la enfermedad se desarrolle (anaerobiosis, pH alcalino, energía) (2). Esto se da cuando hay antecedentes de traumatismos en los animales o indigestión aguda. Una vez desarrollada la bacteria, ésta comienza a producir toxinas y enzimas que provocan una reacción tisular con inflamación del músculo, edemas gaseosos (crepitación), hemorragias, necrosis, fiebre y finalmente, bacteriemia con muerte del animal. En los ovinos las esporas ingresan por las heridas provocando un cuadro de gangrena gaseosa con necrosis de tejido. (1)

Desde el punto de vista epidemiológico, los bovinos adultos son naturalmente resistentes a la infección por este microorganismo.

Signos Clínicos

La enfermedad se caracteriza por una aparición aguda, los animales afectados por mancha muchas veces se encuentran muertos de forma súbita en los potreros. Cuando se llega a ver la sintomatología, los signos que se pueden observar son depresión, fiebre, claudicación aguda. En la zona afectada se encuentra tumefacción edematosa y crepitación, en estos casos, puede detectarse, mediante palpación profunda, una débil crepitación debida a la presencia de gas.

A la necropsia presenta una rápida putrefacción y meteorismo, se encuentra exudado espumoso en nariz y ano, decúbito lateral con el miembro afectado extendido y rígido. Las cavidades presentan abundante líquido sanguinolento con fibrina y olor a rancio como de ácido butírico. Los músculos afectados están de color marrón, negro y rojo oscuro, presentando edema.  El tejido subcutáneo de la zona afectada está teñido de sangre, con gas y exudado. Los ovinos presentan lesiones localizadas por donde penetró la infección, son más profundas, la crepitación gaseosa puede no percibirse y el edema subcutáneo es menos frecuente y no tan marcado. (1)

Diagnóstico

El diagnóstico presuntivo se realiza por los signos clínicos y por los hallazgos de la necropsia, se debe confirmar por medio de análisis de laboratorio, mediante cultivo en anaerobiosis e inmunofluorescencia directa sobre las lesiones de los músculos. Las muestras que se deben remitir son una porción de músculo con lesión en recipiente estéril y refrigerado.

Prevención

La prevención de la mancha se realiza mediante el uso de dos dosis de vacunas antes de los 6 meses de edad. La vacunación de refuerzo a los vientres está indicada un mes antes de la parición para transferir inmunidad a los terneros a través del calostro. (3)

Bibliografía:

  1. Milton Cattaneo y Dr. Julián Bermúdez. 2007
  2. Microbiología veterinaria. Nestor Oscar Stanchi 2007, Buenos Aires, Argentina.
  3. A.A. Koval, M. M. Vena y J.A. Margueritte1. 2007. Veterinaria Argentina, 24(232):113-119.
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