Actualmente las enfermedades venéreas como Tricomonosis y Campylobacteriosis siguen siendo uno de los principales problemas sanitarios en bovinos en la Argentina, pueden provocar pérdidas del 15 al 25% en los porcentajes de preñez o más con abortos y problemas de infertilidad, según se presenten solas o asociadas (1). En Argentina ambas son mayormente estimadas por la información proveniente de laboratorios privados de diagnóstico veterinario, no existiendo trabajos de relevamiento estadístico a nivel nacional estimándose incidencias variables según las zonas (2).

Desde el año 2005 al 2023 Laboratorio 9 de Julio registra más de 190.000 toros analizados en más de 8.000 establecimientos. Cuadro 1

La información de las tasas de infección de establecimientos y toros para las dos enfermedades veneras se expresan a través de datos propios recabados durante este período.

En Tricomonosis la tasa de infección en establecimientos presenta un promedio de 5 % sin embargo en el año 2016 muestra un aumento que alcanza valores superiores al 7 %. Con respecto a la tasa de infección en toros se mantiene estable desde el año 2011 en un valor entre de 0,7-0,9 %, coincidiendo con el Programa de control y erradicación de enfermedades venéreas de la provincia de La Pampa que informa una tasa del 0,83% correspondiente al año 2013. Gráfico 1.

Gráfico 1: Tasa de infección de Tricomonosis (datos propios)

En Campylobacteriosis la tasa de infección en establecimientos presenta un promedio de un 7%, observando un comportamiento estable desde el año 2013 a 2016 con descensos en años posteriores. Esto podemos atribuirlo que en el 2017 ingresaron toros a los cuales se les hizo un solo raspaje previo al servicio. En cuanto a la tasa de infección en toros se encuentra en un promedio del 0,8 % manteniéndose constante a lo largo del tiempo sin observarse variaciones significativas. Gráfico 2.

Gráfico 2: Tasa de infección de Campylobacteriosis (datos propios)

Conclusiones:

Si bien la prevalencia de las enfermedades venéreas se mantiene estable en el periodo analizado persiste en los rodeos afectando la reproducción al disminuir el índice de preñez de forma variable, por lo cual no podemos restarle importancia siendo necesario el diagnóstico de laboratorio como así también las medidas de manejo y sanitarias.

Según la bibliografía, para el saneamiento de establecimientos sin antecedentes de enfermedades venéreas se requieren dos muestreos negativos consecutivos del 100% de los toros, en aquellos donde se desconoce el historial de las enfermedades se recomienda un mínimo de dos o preferentemente tres muestreos negativos.

Ante la aparición de toros positivos, se recomienda realizar tanto muestreos como fuere necesario hasta obtener dos muestreos negativos consecutivos después del último positivo detectado. La toma de muestra deberá realizarse con un intervalo de tiempo como mínimo de 10 días debido al recambio poblacional. (3)

Bibliografía:

  • CAMPERO CARLOS M. Consideraciones sobre la Trichomoniasis y Campylobacteriosis bovina. Programa de Educación Continua. Universidad Nacional del Centro Producción Bovinos de Carne.
  • Campero1* CM, Cobo2 ER. Trichomona foetus: patogénesis de la mortalidad embrionaria/fetal, caracterización de antígenos y respuesta inmune inducida.
  • Documento de la Comisión Científica Permanente de Enfermedades Venéreas de los Bovinos de la Asociación Argentina de Veterinarios de Laboratorios de Diagnóstico. INTA Balcarce:1-33.